Si alguna vez te han dicho que en la colonia Doctores no hay joyas gastronómicas, es porque no han puesto un pie en El Sella. Este restaurante-cantina, ubicado en Dr. Balmis 210, lleva años echando raíces profundas en el corazón de los comensales capitalinos y de todo aquel que, por azares del destino o por puro antojo, cruza su puerta. Aquí no se viene a comer con prisas: se viene a conversar, a brindar y a dejar que la comida haga lo suyo… que es conquistarte plato a plato.
Desde que entras, el ambiente te envuelve con esa mezcla de camaradería cantinera y hospitalidad asturiana. Las paredes cargadas de historia, el murmullo de las mesas llenas, los meseros que parecen conocerte de toda la vida, y ese aroma inconfundible a cocina de larga cocción hacen que te sientas parte de algo más grande que un simple almuerzo. Aquí, los horarios se alargan y las botellas de sidra y vino tinto se destapan al por mayor.

El Sella no presume de lujos innecesarios: su carta y su sazón son la corona que porta con orgullo. La propuesta arranca con entradas que abren apetito y conversación. Las manitas de cerdo son de esas que te obligan a usar las manos y olvidarte de los modales aprendidos: melosas, bien sazonadas, y con ese punto de sabor que solo da la paciencia de horas de preparación. El chorizo a la sidra es un homenaje a Asturias, intenso y fragante, mientras que los huevos rotos son pura gula bien hecha, con yema que pide pan para no dejar rastro.

Pero si hablamos de generosidad en el plato, el cachopo asturiano se lleva los aplausos: carne empanizada rellena de jamón y queso, de esos que te hacen reconsiderar la dieta hasta nuevo aviso. Y claro, la joya de la corona: el chamorro al horno. Dorado, jugoso, con una capa crujiente que protege una carne que prácticamente se deshace al mirarla. El sabor es profundo, como si cada bocado tuviera una historia que contar, y no es exageración decir que este plato merece el viaje por sí solo.

En El Sella, la experiencia se completa con el ritmo pausado de la sobremesa, la bebida que nunca falta y esa sensación de que has encontrado un lugar que sabe exactamente cómo consentirte. Si buscas un rincón auténtico en la CDMX para comer bien, beber mejor y sentirte en casa, aquí tienes la dirección.
ubicación:
El Sella
El Sella- Comida4/5 Bien
- Servicio3/5 Bien
- Ambiente3/5 Bien