Un platillo para reconfortar el alma
Hay ocasiones en las que lo único que pide el cuerpo es algo sencillo, caliente y que nos devuelva la calma. Para mí, esa medicina casera tiene nombre: sopa cremosa de papa y jamón. Es un plato humilde en su esencia, pero con un encanto que trasciende estaciones y estados de ánimo. En cuanto el aroma empieza a recorrer la cocina, sabes que algo bueno está por pasar.
Lo que más me gusta es su carácter versátil: puede ser protagonista de una cena ligera con pan crujiente o acompañar un almuerzo más contundente. Además, es la excusa perfecta para aprovechar ese jamón que quedó del fin de semana, transformándolo en el corazón de un caldo suave y lleno de sabor.
Ingredientes que crean magia en la olla
Papas: la base cremosa
Las papas son el alma de esta sopa. Aportan cuerpo, textura y esa sensación de “hogar” en cada bocado. Lo ideal es elegir papas que se suavicen bien con la cocción para que, al mezclarse con la leche y el roux (mezcla espesante básica en cocina, hecha con partes iguales de harina y grasa generalmente mantequilla que se cocina a fuego lento) se transformen en una base sedosa.
Jamón cocido: sabor con historia
El jamón no solo es proteína, es también una dosis de carácter. Ya sea en cubos generosos o trozos más desmenuzados, cada pedacito libera su esencia salada y ahumada en el caldo, elevando el perfil de sabor sin dominarlo por completo.
Verduras aromáticas: cebolla, zanahoria y apio
El trío clásico que nunca falla. La cebolla endulza, la zanahoria aporta un toque terroso y el apio redondea el aroma. Sofreírlos en mantequilla es como abrir la puerta de entrada a todo el sabor que vendrá después.
Roux de mantequilla y harina: el secreto de la textura
No hay crema artificial aquí, sino un roux hecho con mantequilla derretida y harina, que espesa la sopa de forma natural. Es el truco para lograr caldos cremosos sin exagerar en grasas.
Caldo y leche: equilibrio entre ligereza y cremosidad
El caldo caliente —de pollo o vegetal— es la base líquida, y la leche (o una mezcla de leche y crema) es la encargada de aportar suavidad y un punto lácteo que envuelve todos los sabores.
Toques finales: queso Cheddar y cebollín fresco
El queso se derrite sobre la sopa caliente como un manto dorado y salado. El cebollín, por su parte, da un contraste fresco y vibrante que equilibra la untuosidad.

¿Por qué esta sopa enamora?
Porque no solo es rica, es también emocionalmente satisfactoria. Te envuelve en aromas reconfortantes, te llena sin pesarte y se adapta a lo que tengas en la despensa. Además, su preparación es lo suficientemente sencilla como para convertirse en un comodín de la semana.
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Sopa Cremosa de Papa y Jamón: una Delicia en Cada Cucharada
Esta sopa cremosa de papa y jamón es un plato casero y fácil de preparar que combina papas suaves, jamón cocido, verduras aromáticas y un caldo enriquecido con leche o crema. Su textura aterciopelada se logra gracias a un roux de mantequilla y harina, y se sirve coronada con queso Cheddar derretido y un toque fresco de cebollín. Ideal para aprovechar ingredientes de tu alacena.
- Tiempo Total: 45 minutos
- Porción: 4 porciones 1x
Ingredientes
2 cucharadas de mantequilla sin sal
2 cucharadas de harina de trigo
1 cebolla mediana, finamente picada
1 zanahoria mediana, en cubos pequeños
1 tallo de apio, en cubos pequeños
500 g de papa, pelada y cortada en cubos de 1.5 cm
200 g de jamón cocido (puede ser en cubos o desmenuzado)
1 litro de caldo de pollo o vegetal caliente
250 ml de leche entera o mitad leche/mitad crema para más untuosidad
100 g de queso Cheddar rallado (opcional, para servir)
2 cucharadas de cebollín fresco picado
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones
- Base aromática:
En una olla grande, derrite la mantequilla a fuego medio.
Añade la cebolla, la zanahoria y el apio; sofríe 4-5 minutos hasta que estén suaves y fragantes.
- Roux rápido:
Espolvorea la harina sobre las verduras y mezcla bien durante 1 minuto para cocinarla (esto evitará sabor a crudo y dará cuerpo a la sopa).
- Cocción de las papas y el jamón:
Incorpora las papas y el jamón, mezcla para cubrirlos con el roux y las verduras.
Vierte el caldo caliente poco a poco, removiendo para que no se formen grumos.
- Textura cremosa:
Cocina a fuego medio-bajo durante 15 minutos, hasta que las papas estén tiernas.
Añade la leche (o leche y crema), ajusta sal y pimienta, y calienta sin hervir para que no se corte.
- Servir con encanto:
Sirve la sopa bien caliente, espolvorea queso Cheddar rallado para que se funda con el calor y termina con cebollín fresco.
Notas
- Si quieres una sopa más espesa, machaca ligeramente algunas papas con un tenedor dentro de la olla antes de añadir la leche.
- Para un sabor más intenso, saltea el jamón junto con las verduras en la mantequilla al inicio.
- Puedes usar jamón ahumado para un perfil más robusto.
- Prep Tiempo: 15
- Tiempo de Cocción: 30
- Categoría: Sopas
- Método: Estufa
Nutrición
- Tamaño de la porción: 1 porción
- Calorias: 320 kcal
- Azúcar: 5 g
- Sodio: 960 mg
- Grasa: 16 g
- Grasas Saturadas: 9 g
- Carbohidratos: 28 g
- Fibra: 3 g
- Proteina: 15 g
Estos valores son estimaciones calculadas con ingredientes estándar y pueden variar según las marcas, el tipo de jamón, el queso y la proporción de crema o leche empleada. Si buscas reducir el sodio, utiliza jamón bajo en sal y caldo sin sal añadida.
preguntas frecuentes:
¿Se puede usar jamón ahumado en lugar del cocido?
Sí, pero ten en cuenta que el ahumado dará un sabor más intenso y profundo. Es ideal si buscas un toque rústico.
¿Puedo sustituir la leche por una opción vegetal?
Claro, leches como la de avena o almendra funcionan bien, aunque cambiarán ligeramente la textura y el sabor.
¿Puedo sustituir la leche por una opción vegetal?
Claro, leches como la de avena o almendra funcionan bien, aunque cambiarán ligeramente la textura y el sabor.
¿Se puede congelar?
Sí, pero lo mejor es hacerlo antes de añadir la leche o la crema. Así evitas que se corte al recalentarla.