Los buñuelos con miel de piloncillo son uno de los postres más esperados de las fiestas decembrinas en México. Su textura delgada y crujiente, el aroma de la canela y el brillo ámbar de la miel los convierten en un antojo que se asocia con posadas, ferias y reuniones familiares. En esta receta de buñuelos con miel de piloncillo te explicamos su origen, los ingredientes que necesitas y cómo lograr que queden crujientes.
Un dulce con raíces en dos continentes
Los buñuelos son una masa frita que existe en muchas cocinas del mundo. Se suele atribuir su llegada a México a la época colonial, cuando la tradición de freír masas dulces viajó desde España, donde a su vez conserva influencias de la cocina árabe. En territorio mexicano se combinó con ingredientes locales y con el piloncillo, y con el tiempo se volvió un postre típico de la temporada navideña. En algunas regiones, como Oaxaca, se sirven en platos de barro y existe la costumbre de romper el plato después de comerlos, acompañada de un deseo para el año nuevo.

Los ingredientes y por qué importan
La receta se hace con ingredientes sencillos, pero cada uno cumple una función:
- Harina de trigo: forma la base de la masa y permite estirarla muy delgada.
- Huevos y mantequilla: dan sabor y hacen la masa suave y flexible.
- Leche tibia: une los ingredientes y ayuda a que la masa quede tersa.
- Polvo para hornear y azúcar: aligeran la textura y favorecen un dorado uniforme.
- Ralladura de naranja: aporta un aroma fresco que equilibra la fritura.
- Piloncillo: da el color ámbar y el sabor profundo a caramelo de la miel.
- Canela, clavo de olor y cáscara de naranja: perfuman la miel y le dan el sabor típico de temporada.

Cómo se preparan
Primero se mezclan los ingredientes secos y se agregan los huevos, la leche, la mantequilla y la ralladura de naranja. La masa se amasa hasta que queda suave y se deja reposar para que sea fácil de estirar. Mientras tanto, se cocina la miel con piloncillo, canela, clavo y cáscara de naranja hasta que espese ligeramente. Después se forman bolitas, se extienden en discos muy delgados y se fríen en aceite caliente hasta que quedan dorados y crujientes.
Cómo servirlos
Lo mejor es servir los buñuelos recién hechos y bañarlos con la miel tibia justo antes de comer. Son un acompañamiento clásico del café de olla, el chocolate caliente y el ponche de frutas. Si quieres darles un toque extra, espolvoréalos con canela molida o con un poco de nuez picada.
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Buñuelos Con Miel de Piloncillo
Buñuelos mexicanos delgados y crujientes, fritos hasta quedar dorados y bañados con una miel de piloncillo con canela, clavo y naranja. Un postre tradicional de temporada, perfecto para las fiestas.
- Tiempo Total: 1 hora 30 minutos
- Porción: 12 porciones 1x
Ingredientes
Para la masa
500 g de harina de trigo (aprox. 4 tazas)
1 cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de sal
2 cucharadas de azúcar
2 huevos
150 ml de leche tibia
50 g de mantequilla derretida (aprox. 3 cucharadas)
1 cucharadita de ralladura de naranja
Aceite vegetal para freír (aprox. 750 ml)
Para la miel de piloncillo
2 conos grandes de piloncillo (aprox. 300 g), picados
400 ml de agua
1 raja de canela (de unos 10 cm)
3 clavos de olor
Cáscara de 1 naranja, en tiras
Instrucciones
1. En un tazón grande, mezcla la harina, el polvo para hornear, la sal y el azúcar.
2. Agrega los huevos, la leche tibia, la mantequilla derretida y la ralladura de naranja. Mezcla y amasa durante 8 a 10 minutos, hasta obtener una masa suave y elástica que no se pegue en las manos.
3. Cubre la masa con un paño húmedo y déjala reposar 30 minutos. Este reposo la hace más fácil de estirar.
4. Mientras tanto, prepara la miel: en una olla, coloca el agua, el piloncillo, la canela, los clavos y la cáscara de naranja. Cocina a fuego medio de 20 a 25 minutos, hasta que el piloncillo se disuelva y la miel cubra ligeramente el dorso de una cuchara. Cuélala y mantenla tibia.
5. Divide la masa en 12 bolitas de unos 65 g y cúbrelas para que no se sequen. Con un rodillo, extiende cada una hasta formar un disco muy delgado de 15 a 18 cm. Pícalo varias veces con un tenedor para que no se infle demasiado al freír.
6. Calienta el aceite a fuego medio-alto hasta unos 175 a 180 °C. Fríe los buñuelos de uno en uno, de 1 a 2 minutos por lado, hasta que estén dorados y crujientes.
7. Escúrrelos sobre una rejilla o sobre papel absorbente.
8. Sirve de inmediato, bañados con la miel tibia y, si quieres, espolvoreados con canela molida.
Nota:
Los buñuelos están en su mejor punto recién hechos. Báñalos con la miel justo antes de servir para que conserven el crujido.
Tips+Consejos
- Estira la masa muy delgada: mientras más fina quede, más crujiente será el buñuelo.
- No te saltes el reposo: el descanso relaja la masa y evita que se encoja al estirarla.
- Cuida la temperatura del aceite: entre 175 y 180 °C. Si está frío, los buñuelos absorben grasa; si está muy caliente, se doran por fuera y quedan crudos por dentro.
- Fríe de uno en uno: si pones varios a la vez, baja la temperatura del aceite y pierden el crujido.
- Pícalos con un tenedor: evita que se formen burbujas grandes y se deformen.
- Vigila la miel: se espesa al enfriarse. Si queda muy densa, agrega un poco de agua caliente y mueve.
- Báñalos al momento de servir: la miel ablanda la masa si pasa mucho tiempo sobre el buñuelo.
- Ten cuidado con el aceite caliente: usa una olla honda y seca, y no dejes la estufa sin vigilar.
- Prep Tiempo: 55 min
- Tiempo de Cocción: 35 min
- Categoría: Postres
- Método: Fritura
- Cocina: mexicana
Información Nutrimental
- Tamaño de la porción: 1 porción
- Calorias: 335 kcal
- Azúcar: 24 g
- Sodio: 110 mg
- Grasa: 10 g
- Carbohidratos: 55 g
- Fibra: 1 g
- Proteina: 5.5 g
Nota: Los valores nutrimentales de esta receta son aproximados y se calcularon por porción (un buñuelo con miel, de un total de 12) a partir de los ingredientes indicados. Pueden variar según el tamaño de cada buñuelo, la cantidad de aceite que absorba durante la fritura, la marca del piloncillo y la cantidad de miel que sirvas. Por eso deben tomarse solo como una referencia general y no como información nutricional exacta. Si sigues una dieta específica o tienes alguna condición de salud, consulta a un profesional de la nutrición.
preguntas frecuentes
¿Cómo hago que los buñuelos queden crujientes y no duros?
El secreto está en extender la masa lo más delgada posible, dejarla reposar 30 minutos para que el gluten se relaje y freír en aceite a unos 175 a 180 grados. Si el aceite está frío, los buñuelos absorben grasa y se ponen duros; si está demasiado caliente, se doran por fuera y quedan crudos por dentro.
¿Puedo hacer la masa con anticipación?
Sí. Puedes preparar la masa y guardarla bien cubierta en el refrigerador hasta por 24 horas. Antes de extenderla, déjala a temperatura ambiente durante 30 minutos para que se suavice y sea más fácil estirarla. La miel de piloncillo también se puede preparar con un día de anticipación y recalentar a fuego bajo antes de servir.
¿A qué temperatura debe estar el aceite y cómo sé si está listo sin termómetro?
Lo ideal es que esté entre 175 y 180 grados. Si no tienes termómetro, deja caer un pedacito de masa: si sube a la superficie casi de inmediato y burbujea con fuerza, el aceite está listo. Si se hunde y tarda en subir, falta calor; si se dora en segundos, baja un poco el fuego.
¿Cómo se guardan los buñuelos y cuánto duran?
Los buñuelos son mejores recién hechos. Si te sobran, guárdalos sin miel en un recipiente hermético, a temperatura ambiente, hasta por dos días, y caliéntalos unos minutos en el horno para recuperar el crujido. La miel se guarda aparte, en un frasco dentro del refrigerador, hasta por una semana, y se recalienta antes de usarla.
¿Con qué se sirven los buñuelos con miel de piloncillo?
Se sirven calientes, bañados con miel tibia, y es común acompañarlos con café de olla, chocolate caliente o ponche de frutas, sobre todo en temporada de fiestas decembrinas. También puedes espolvorearlos con canela molida y azúcar, o agregarles un poco de nuez picada para darles otro contraste de sabor y textura.









